Archivos en la Categoría: Reportaje

Bordando contra el feminicidio 

//Por: Iván Cadena//

Sobre un pedazo de tela sostenido por un par de aros, una anciana borda el nombre de Vanessa López Atilano, seguido por el número 2016, que no significan otra cosa que el nombre y el año en que esta mujer fue asesinada a golpes por su ex pareja. Una víctima de feminicidio en Veracruz.

Ese y otros nombres bordados forman parte del proyecto Bordamos La Memoria, iniciado por Luz del Carmen Carrillo, una joven costurera y Aimé Hernández, estudiante de la licenciatura en Derecho en la ciudad de Xalapa; dos jóvenes orizabeñas que decidieron recordar a todas las mujeres asesinadas en el estado de Veracruz, a través de la costura.

Su idea surgió tras el repunte de violencia en el país, específicamente hacia las mujeres y en el estado de Veracruz.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública, en la entidad veracruzana 82 mujeres han sido asesinadas tan solo este año durante los primeros siete meses de 2018.

De estos homicidios, 39 han sido tipificados como feminicidios; lo cual, ha colocado al estado en el segundo lugar en asesinatos de mujeres por razón de género, siendo abril y junio los meses con más casos.

Sin embargo, estas cifras oficiales contrastan con el mapa de feminicidios creado por la activista María Salguero, la cual, mediante la lectura diaria de la nota roja, ha documentado los asesinatos de mujeres cometidos en el país.

Durante el mismo período, María documentó 111 homicidios cometidos contra mujeres en el estado; es decir, más de lo reportado por la Fiscalía General del Estado que dirige Jorge Winckler Ortiz.

bordar feminicidio 1Fue precisamente el trabajo realizado por la activista María Salguero, lo que animó a estas dos jóvenes orizabeñas a llevar a cabo esta iniciativa que comenzaron a principios del mes de julio.

“Yo sentía la necesidad de comenzar algo porque las cifras de mujeres asesinadas reportadas son bastantes. Los nombres los sacamos de un mapa realizado por María Salguero, ella sola ha creado un banco de datos”, señaló Luz del Carmen, bordadora y modista de ocupación desde hace un par de años.

La idea de las jóvenes es bordar todos y cada uno de los nombres de las mujeres que han sido asesinadas en el estado de Veracruz; y para ello, decidieron llevar sus retazos de tela, hilos y agujas a varias colonias de la ciudad de Orizaba. Así, buscan también hacer conciencia sobre el feminicidio y violencia de género con las vecinas.

“¿Y este nombre qué significa?”, pregunta la anciana que sostiene los aros en donde está escrito el nombre de Vanessa López Atilano. “Es el nombre de una mujer asesinada”, le contesta amablemente Luz del Carmen, mientras le ensarta el hilo en la aguja.

bordar feminicidio 4

Justicia injusta

El trabajo realizado por parte de la autoridades regionales para esclarecer el asesinato de mujeres en la zona es precario y en algunos casos como en el de Vanessa López Atilano, la familia se siente defraudada pues a pesar de que su agresor confesó cómo cometió el crimen, la Fiscalía General del Estado le redujo la condena.

“A mi hija la encontré bajo capas de cemento en un jardín. Trato de no recordar ese momento, pero no se puede. Aprendes a vivir, pero en mis momentos de soledad siempre lo recuerdo”, esas son las imágenes tatuadas en la memoria de María de la Paz Atilano Pino, madre de Vanessa.

El feminicida de Vanessa, su ex pareja, Eusebio Rivera Tapia “El Chimino”, paga una condena de 26 años 8 meses que fue reducida dos años, a pesar de que confesó cómo cometió su crimen y después le pagó 200 pesos a un albañil para cavar una fosa clandestina en el jardín trasero de su casa.

Vanessa fue reportada como desaparecida por sus familiares la mañana del 23 de septiembre de 2016. Casi dos meses después, luego de que su ex pareja confesara cómo la había asesinado, el cuerpo de la joven de 19 años fue hallado bajo capas de cemento en el jardín trasero de la casa del feminicida.

En aquél entonces, los titulares de los medios locales reportaron que Eusebio Rivera habría recibido una sentencia de 37 años 8 meses; sin embargo, la familia denunció que no fue así y la condena final, luego de haberle reducido dos años, quedo en 26 años 8 meses.

“Así le hubieran dado 50 años, ni con eso nos devuelven a mi hermana. Pero la justicia está muy mal porque ahora hasta lo protegen, le redujeron dos años y eso no se vale. Ellos (empleados de las fiscalías) deberían ser más humanos. La justicia se supone debería ser justa, pero no lo es, no lo son”, expresa con lágrimas escurriendo de sus mejillas, Azucena López, hermana de Vanessa.

Alertas de género sin funcionar

Cinco días después de la exhumación de los restos de Vanessa López, el 23 de noviembre de 2016, el gobierno del estado emitió la alerta de género en la entidad veracruzana por feminicidios.

En el estado de Veracruz 11 municipios cuentan con alerta de género, sin embargo los feminicidios siguen ocurriendo según reflejan las cifras oficiales.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública, en los primeros siete meses del 2018, Córdoba fue el municipio con más feminicidios al registrar cuatro. Por abajo se encuentran San Andrés Tuxtla y Poza Rica con tres en cada localidad.

que-es-un-feminicidio.jpg

Tras estos hechos, se han registrado manifestaciones por parte de colectivos feministas para exigir un alto a los feminicidios en la estado de Veracruz y para que se emita la tercera alerta de género (pues Veracruz cuenta con dos, una por feminicidios y otra por leyes que vulneran los derechos sexuales), por parte de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en la entidad.

Una de estas marchas se realizó la tarde 22 de junio Orizaba, y entre las manifestantes se encontraban Luz y Aimé, quienes desde entonces comenzaron a planear el proyecto Bordamos La Memoria.

“Esta actividad se hace con el fin de visibilizar la problemática que vive México y enfrenta el estado de Veracruz. Es una realidad que nos aterra a todas las mujeres, pero también es una forma recordar a todas aquellas que fueron víctimas, no olvidar sus nombres y de contribuir para que como mujeres nos unamos”, manifestó Aimé, futura abogada.

Hasta la fecha, Luz del Carmen y Aimé, con ayuda del centro cultural Conejo Clandestino, han recorrido varias colonias y han bordado más de 60 nombres de mujeres asesinadas. La respuesta de la gente ha sido positiva y esperan extender esta iniciativa a las ciudadades de Río Blanco, Nogales, Mendoza, Xalapa, Coatepec, Xico, Teocelo y puerto de Veracruz.

“No sabemos cómo nos vaya a responder la gente en las otras ciudades, pero aquí nos ha ido muy bien. Mientras cosemos entre nosotras nos contamos anécdotas e intercambiamos puntos de vista. Queremos que el proyecto crezca y esperemos que un día, ya no tengamos nombres qué bordar“, finaliza Aimé la entrevista, mientras retoma sus aros para bordar el nombre de Kimberly Kristel Jalil Rossete, joven de 17 años hallada asesinada en una fosa clandestina del municipio de Ixtaczoquitlán, el pasado enero.

Anuncios

Huir para ser feliz

//Por: Ana Alicia Osorio//

María y Laura tuvieron que huir. Dejar todo lo conocido y volver a empezar su vida como pareja y como madres. 

Poza Rica, al norte del estado de Veracruz, dejó de ser el lugar donde crecieron, se conocieron y enamoraron, para ser el sitio donde no podían continuar viviendo pues si lo hacían corrían riesgo de sufrir más violencia o perder a su hijo para siempre. 

María y Laura no son sus nombres reales, pues los suyos consideran las pueden poner en riesgo. Su historia la cuenta Jésica Herrera Báez, a quien conocieron en el difícil proceso de juntar a su familia. 

Sus problemas iniciaron cuando María y Laura decidieron vivir juntas y llevar consigo al hijo que María había procreado. 

La familia de María, contó Jésica, se opuso y para evitarlo comenzaron una serie de recursos legales donde argumentaban a su favor que María, la mamá del pequeño, era lesbiana. 

Si una mujer sola no puede maternar, mucho menos dos mujeres lesbianas, entonces la familia es la que se siente con el derecho y el deber de maternar a ese niño porque creen que no somos propicias para eso”, afirmó Jésica. 

El dinero que ganaba la pareja trabajando en una fonda se iba directamente a pagar los gastos de abogados y juzgados que significa un juicio por la custodia y aún cuando lo ganaron tuvieron que continuar en litigio porque la familia de María se negaba a entregárselos. 

“Ya teniendo ella a su niño hay nuevamente un intento de secuestro por parte de la familia, entre que te pido perdón, les echaron un coche encima, un taxi encima (…) cuando mi amiga va al encuentro con la madre se lo intentan robar en ese momento y ya es cuando ellas deciden ya salir de Poza Rica”, contó Jésica.

La violencia una constante 

María y Laura ahora habitan en otra ciudad donde trabajan y cuidan a su hijo. Pero la necesidad de mudarse y volver a comenzar en otro lugar no sólo la han tenido que vivir ellas. 

Según Sarahí de los Ángeles Soto Cruz, integrante de la Colectiva Lesbofeminista Las Nihuilas, es constante que las lesbianas decidan emigrar en busca de frenar la violencia y la discriminación que viven en su ciudad de origen, debido a su orientación sexual. 

“Muchas queremos o deseamos salirnos de ahí para ser y sentirnos más libres en otros lugares y dejar de esconderte y recibir ciertas actitudes (…) hay ocasiones que prefieres eso a quedarte en un mismo lugar a vivir una violencia que quizá ya no aguantes, o te empiecen a aislar muchísimo”, afirmó. 

Sin embargo, dijo la lesbofobia continúa aún en aquellas ciudades grandes que eligen para vivir, aunque logran salir de la violencia que les hizo preferir mudarse. 

“La intolerancia hacia la diversidad sexual se expresa en exclusión educativa, bullying, despidos injustificados, negación de servicios de salud y estigmas. Sus consecuencias inciden en ruptura familiar, abandono, invisibilidad, violencia y, en casos extremos, hasta la muerte por suicidio o crímenes de odio”, señala la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).  

Ese rechazo se refleja en la Encuesta Nacional sobre Discriminación realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, donde encontraron que en el estado de Veracruz el 79.1 por ciento de las personas no están de acuerdo en que dos personas del mismo sexo vivan como pareja. 

La cifra inclusive es mayor a la nacional y se encuentra entre los cinco estados donde existe un mayor rechazo. 

La encuesta no diferencia entre el rechazo a las personas lesbianas y homosexuales, por lo que no se contemplan acciones específicas para cada grupo. discriminación lesbianas lgbti

De la calle al consultorio

“Cuando empezaba a salir del closet tenía mi primera pareja, andábamos juntas en la calle y pasaban carros y gritaban términos como marimachos, machorras, lesbianas y siempre con un tono despectivo”, narró Daniela Jerónimo García, integrante de la Resistencias Vúlvicas Colectiva Lesbofeminista.

Para ella, las miradas, susurros y gritos en las calles es quizá la forma de discriminación más frecuente que viven, pero no es la única. 

En las facultades de la Universidad Veracruzana también ha encontrado rechazo por su orientación sexual. Desde mujeres que creen que por el hecho de ser lesbiana va a intentar acosarlas, hasta los maestros que la exponen ante todo el grupo con comentarios despectivos. 

La discriminación y la falta de información, aseguró, llega hasta lugares tan íntimos como los consultorios de los ginecólogos. 

“Nos ha tocado que nos digan pues ciertas cosas como que no necesitas ir al ginecólogo, que todavía en realidad eres virgen porque no tienes relaciones sexuales con hombres”, afirmó Sarahí de los Ángeles.

“Es muy incómodo estar abierta de piernas, que te estén revisando y te estén mal mirando o haciendo comentarios de que te dicen que estás mal”, añadió. 

Por eso, señaló, ha buscado ginecólogas feministas que tengan mayor conocimiento sobre la diversidad sexual. Pero no todos los problemas que enfrentan por su orientación son tan fáciles que solucionar. 

“A veces hay formas que puedes ignorarlo o decirles algo, pero hay situaciones de riesgo y más con la situación de riesgo que ya existe (…) alejarte, pero te vas con un sentimiento muy feo de violencia, de que te han violentado”, contó.  

Historia de un aborto clandestino (e inseguro) en Veracruz

//Por: Alba Valdez//

Cuando llegué a aquel cuarto pequeño, sucio, con mal olor y vi muchas imágenes religiosas en las paredes con veladoras y fotografías de personas, supe que mi vida corría peligro y que no había sido buena idea acudir con una curandera del mercado viejo de la ciudad de Veracruz para interrumpir mi embarazo.

Tenía 17 años, estaba casada, pero mi relación no era estable, la violencia era constante y por alguna razón le tenia miedo a la maternidad; fue así como decidí practicarme un aborto en la clandestinidad.

La señora que me practicaría el legrado me advirtió que no sería fácil pues según mis cuentas tenía casi 3 meses de embarazo, primero empezaría con inyectarme algún medicamento que nunca supe su nombre, pero que dolía muchísimo, eso sería por tres días, a la segunda aplicación ya no quise regresar con ella, el dolor de la inyección ya era insoportable y cada vez quería vendérmelas más caras, sin embargo, tenía miedo de que el producto en mi vientre ahora tuviera una malformación.

Fue así como con mucha vergüenza opté por decirle a mi tía, entre el llanto me confesó que también había abortado. Ahora, en la familia por lo menos somos tres las mujeres que hemos tenido que recurrir a una interrupción del embarazo no legal por razones distintas, pero todas han sido con el riesgo de morir.

Tenía miedo, tenía miedo de morirme desangrada o por alguna infección, tenía miedo de que las autoridades se enteraran y fuera a la cárcel, tenía miedo de que la sociedad me juzgara, pero lo hice.

Mi tía me llevó a una clínica que también estaba ubicada en la zona de mercados, ahí había un médico que era famoso entre las mujeres de Veracruz para abortar de manera más segura, aunque no legal, pues el lugar era más salubre y después del aborto te recetaba medicamentos para evitar la infección.

Me sorprendió ver mujeres de todas las edades y de todas las clases sociales, no nos mirábamos a la cara mientras esperábamos nuestro turno, pues a pesar de que estábamos ahí por la misma razón nos daba pena ser juzgadas en los ojos de las otras.

Cuanto tocó mi turno, las manos me sudaban y esa sensación de culpa me volvió a recorrer, pero entré, en el lugar el medico me explicó los riesgos que tenía, el costo que era muy caro, pero yo ya estaba decidida, me puso la anestesia y cuando abrí los ojos desperté vomitando y con un sangrado abundante que me duró por casi 15 días.

Me recetó reposo de una cuarentena y todos los cuidados que tiene una mujer después de una intervención quirúrgica, a veces me pregunto cómo le hacen esas mujeres después de practicarse un aborto clandestino al igual que yo, pero que no tienen los recursos económicos para acudir a alguna clínica donde las condiciones son más seguras.

Así lo narra Guadalupe, cuya historia es real, pero su nombre ha sido cambiado.

En Veracruz, en el año 2016, cuando gobernaba Javier Duarte de Ochoa, el Congreso del estado aprobó la ley que protege la vida desde la concepción hasta la muerte natural, dejando solo cinco causales permisibles para la Interrupción Legal del Embarazo.

Dicha reforma tiene como consecuencia la limitación a los derechos reproductivos de las mujeres y evita el acceso al aborto legal y seguro. Aunado a ello, ha servido como excusa de los diputados y diputadas para posibles reformas que busquen ampliar causales de la interrupción legal del embarazo o despenalizar el aborto.

Hasta ahora solo se le permite a la mujer abortar cuando es involuntario, cuando es resultado de una violación, cuando se le hizo una inseminación artificial no consentida, cuando exponga la vida de la mujer o cuando el producto tenga alguna malformación física o mental grave.

De no ser así, quienes deciden interrumpir su embarazado, son tratadas mediante un juicio ante el poder judicial. En Veracruz tan solo de enero 2015 a abril 2016 la Fiscalía General del Estado inicio 22 investigaciones a mujeres por presuntamente interrumpir su embarazo ilegalmente, de acuerdo información existente en la solicitud de la Alerta de Violencia de Género por Agravio Comparado.

Según el artículo 150 del Código Penal de Veracruz las mujeres que se induzcan un aborto fuera de las causales permitidas se les deben de aplicar medidas educativas y de salud, pero se desconoce si éstas se han aplicado pues la FGE no dio más información.

Guadalupe, como otras 43 mil 718 mujeres en el 2009 se practicaron un aborto inseguro en el estado de Veracruz, de acuerdo con un estudio hecho por al Instituto Guttemacher que es una organización civil encargada de hacer estudios sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en el mundo.

Es decir, estas mujeres no tuvieron la oportunidad de recibir la atención de salud de manera oportuna y de calidad como la que solo algunas tienen acceso durante ese proceso que abarca la atención pre, trans y post aborto, ya que la ley no les permite tomar la decisión sobre su cuerpo.

Algunas de las atenciones que no recibió Guadalupe por no tener una interrupción del legal del embarazo, fueron que previo al procedimiento no le administraron antibióticos para tratar infecciones.

Además después del procedimiento no tuvo a otra consulta de seguimiento, tampoco le proporcionaron información acerca de los síntomas y signos normales que se pueden presentar después del aborto, así como sobre los posibles signos de alarma.

Hoy en día, cientos de veracruzanas han optado por viajar a la Ciudad de México a realizarse un aborto seguro, en vez de someterse a alguna  intervención riesgosa e ilegal.

Tan sólo entre abril 2007 y febrero 2016, más de 300 mujeres del estado de Veracruz viajaron a CDMX para no vivir una experiencia similar a la de Guadalupe y recibir la atención que en su lugar de origen se les niega.

Omisión asesina 

// Por: Ana Alicia Osorio / /

¿Qué hubiera pasado si el DIF de Minatitlán le hubiera explicado a Hortencia sus derechos? ¿Qué hubiera pasado si ella hubiera sabido donde presentar una denuncia? Son las preguntas que rondan en la mente de su familia, amigos, conocidos y desconocidos. 

Ahora su familia solo puede llorar. Llorar al decirle adiós. Llorar para pedir justicia y esa acción de las autoridades que no hubo cuando aún vivía. Llorar y suplicar que apresen a su esposo, quien le dio dos tiros en el pecho. 

Llorar. Eso también fue todo lo que pudo hacer Hortencia cuando llegó al patio de su casa tras haber visitado el DIF de Minatitlán, en Veracruz, para pedir ayuda por la violencia que ejercía su esposo.  Leer Más

Herencia cultural como opción de autoempleo

//Por: Ana Alicia Osorio//

Maricarmen, como muchas mujeres, renunció a la empresa donde laboraba para cuidar a su hija pues ante la falta de garantías laborales se vuelve casi imposible dedicarse a ambos trabajos. 

Entre los consejos de su partera, María del Carmen Téllez Olivares encontró en cargar bebés y los accesorios para hacerlo, una forma en que tanto ella como otras mujeres, pudieran auto emplearse para tener tiempo en sus dos labores. 

En México la falta de horarios flexibles, licencias laborales, guarderías y en general políticas públicas han provocado que sea difícil conciliar la vida laboral y profesional para las personas que deciden tener familia, según un estudio del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).  Leer Más

Autodefensa en Veracruz: mujeres contra el acoso 

//Por: Alba Valdez//

El acoso, los secuestros, las violaciones y feminicidios en Veracruz, llevaron a Silvia Ramón Molina a dar clases de defensa personal a mujeres de cualquier edad para prevenir y saber como actuar en caso de que se les presente alguna situación que podría poner en riesgo su vida.

En el país, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional Sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, la violencia contra las mujeres en los espacios públicos o comunitarios es sobre todo de índole sexual que va desde frases ofensivas, asecho y abuso, en la que se contempla el manoseo y exhibicionismo obsceno.

Lo que empezó a los 21 de años Silvia como un pasa tiempo para ejercitarse, la violencia contra las mujeres la llevó a dar talleres de defensa personal utilizando las técnicas del Krav Magá para que aprendieran a defenderse. Leer Más

Mínimas propuestas para mujeres de aspirantes a gubernatura

//Por: Ana Alicia Osorio//

 

¿Se imaginan un candidato a un puesto que ignore a la mitad de sus votantes hasta en sus promesas? Pues algo parecido está sucediendo en Veracruz, donde las propuestas para el 52 por ciento del electorado, las mujeres, han sido escasas. 

La candidatos y los candidatos a la gubernatura de Veracruz han realizado pocos pronunciamientos sobre las mujeres, y las escasas propuestas no son precisas sobre la forma en que se van a ejecutar. 

Ni las dos Alertas de Violencia de Género en el estado, el único que las tiene, han hecho que hagan hincapié en las mujeres, los aspirantes a gobernar los próximos seis años. 

De entre Miguel Ángel Yunes Márquez del PAN- PRD-MC, Judith González Sheridan del PANAL, Cuitláhuac García Jiménez de Morena- PT-PES y José Yunes Zorrilla del PRI-PVEM, saldrá el o la gobernante.  Leer Más

« Entradas Anteriores