Migrantes haitianas trenzan caminos hacia la libertad

Por: Alba Valdez

En la época de la esclavitud el cabello de las mujeres afrodescendientes fue un arma para trazar rutas hacia la libertad. Hoy en el 2021, Christella Lauremil hace trenzas afuera del Instituto Nacional de Migración, en el Puerto de Veracruz, con el mismo objetivo: obtener recursos para poder continuar huyendo de la violencia y la pobreza.

Ella, al igual que su esposo y miles de personas afrodescendientes, decidió huir de Haití desde diciembre del año pasado, estuvieron un tiempo en Chile, pero ante la falta de condiciones dignas para trabajar en ese país, se vieron obligados a continuar su camino hasta Estados Unidos.

Con un embarazo de 6 meses Christella se sienta a esperar en la calle de Lerdo, esquina 5 de mayo, del Centro de la ciudad de Veracruz, a que las autoridades migratorias le atiendan; lleva 3 días, y con un poco de español ofrece sus habilidades para hacer trenzas a las mujeres que transitan por dichas calles.

Las personas haitianas son descendientes de los esclavos africanos que fueron  traídos a la isla caribeña por España y Francia para trabajar como esclavos  en plantaciones. De acuerdo con un texto publicado por la organización Afrofeminas, los esclavos rara vez se les daban el privilegio de escribir o interactuar entre ellos, fue de ahí cómo surgió la idea para que a través de las trenzas de las mujeres pudieran trazar rutas para escapar de sus captores.

El cabello de las afrodescendientes tienen una gran variedad de significados como el parentesco, la edad, la religión, la etnicidad, el estatus y aunque a lo largo de la historia sus cabellos han sido rechazados e incluso rapados para intentar arrancarles su identidad, Christella ha encontrado en ellos una forma de seguir resistiendo.

Para ella las trenzas tienen muchos significados personales, depende de lo largas o  lo apretadas que sean, cuando era pequeña su madre le enseñó a tejerlas en el cabello de sus hermanas, mientras unía una mecha de cabello con otra le decía que debía sentirse orgullosa de tener una melena tan rizada y resistente.

Actualmente Christella no hace trenzas para trazar rutas de escape pero las hace con el objetivo de seguir huyendo  de un país colapsado por la violencia, la pobreza y desastres naturales. 

A pesar de ser otra época para las afrodescendientes, tejer el cabello a lo largo de los países que recorren migrando, es sinónimo de resistencia.


TESTIGO PÚRPURA ES POSIBLE GRACIAS A TI. PUEDES SEGUIR APOYANDO EL PERIODISMO INDEPENDIENTE AQUÍ:

Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

MX$100,00
MX$300,00
MX$2.000,00
MX$100,00
MX$300,00
MX$2.000,00
MX$100,00
MX$300,00
MX$2.000,00

O introduce un monto personalizado

MX$

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Si lo prefieres, pregunta por las otras formas de apoyarnos

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s