Heroínas, mujeres relegadas de la historia

//Por: Shuemy Pérez//

La noche del 15 de septiembre se festeja a los héroes que nos dieron patria, a los que nos dieron la Independencia de España. 

Sin embargo, la gesta heroica de la independencia también tuvo heroínas, pero poco se sabe de las mujeres que también lucharon por la libertad de México.

Yadira Hidalgo González, directora del Instituto Municipal de Mujeres, comentó que las figuras de las mujeres han sido relegadas en su participación y mencionó que la historia no les ha hecho justicia, a pesar de estar presentes.

 “Nuestras aportaciones no son vistas en el mismo nivel y de la misma manera que la de los varones, pero ahí hemos estado. Es importante reconocer que la gesta de independencia también tuvo heroínas y es importante que se dé a conocer, sobre todo a las nuevas generaciones, porque el tener un personaje (mujer) de esa magnitud forja la identidad de las personas”, afirmó. 

A través de diversos libros como el de ‘Adictas a la Insurgencia’, las historiadoras buscan dar el reconocimiento a estas mujeres que dieron libertad a su patria, como comentó Celia del Palacio, investigadora, historiadora y autora del libro antes mencionado. 

“No estamos acostumbrados a visibilizar a las mujeres y eso tiene que cambiar, fuimos educados para pensar que los únicos actores en la historia han sido hombres y ahora nos toca cambiar esa percepción”, indicó. 

Aquí algunos nombres de las heroínas de la guerra de independencia y lo que realizaron para ser libres de la corona española. 

María Teresa de Medina y Miranda 

Nació el 17 de diciembre de 1773 en Xalapa, pero se mudó al Puerto de Veracruz debido al trabajo de su padre, quien fue director de aduanas en México. 

Mujer culta e inteligente, fuera de serie en su forma de pensar para aquella época. Además, se dedicó a los bienes de su familia y la herencia que dejó su padre, algo inusual en esos años.

A los 18 años conoce al que sería su esposo, Manuel Sota de la Riva, sin embargo, no era aceptado su matrimonio debido a que ambos eran criollos y para esa época no era permitido que las señoritas de alta sociedad se casaran con criollos sino con españoles para que la herencia no dejara de pertenecer a la corona española. 

Esperó hasta la muerte de sus padres para poder contraer matrimonio con Manuel, cuando ella tenía 31 años de edad. 

A pesar que su esposo peleó a lado de la corona española ella estaba a favor del movimiento independentista, el cual subsidió con dinero de su herencia.

Apoyó económicamente a las tropas de Mariano Rincón quien peleó en Naolinco. En una ocasión, cuando llevaba dinero al Lencero, alguien la delató y fue acusada, procesada, encontrada culpable y condenada a muerte. 

Fue conmutada la pena de muerte por exilio, tuvo que irse de Xalapa y no volver a Veracruz. Se cree que falleció en Ciudad de México. Esta información está plasmada en la obra de Roberto Peredo, El Umbral.  

Por cuestiones de tipo política se cree que la información de esta familia fue borrada por Antonio Lopéz de Santa Anna quien tuvo problemas con el esposo de María Teresa. 

Gertrudis Bocanegra

María Gertrudis Teodora Bocanegra Lazo Mendoza nació el 11 de abril de 1765 en Pátzcuaro. Fue hija de padres españoles. Lectora de los principales autores de la Ilustración, lo que la motivó a participar en la lucha de independencia fungiendo como “correo” de los insurgentes de Pátzcuaro y Tacámbaro. 

Tanto su esposo como hijos formaron parte del movimiento, sin embargo, murieron en batalla. 

Su papel fue muy importante para que las tropas rebeldes lograran estar comunicadas y también alertas a cualquier ataque de las tropas realistas.

Gertrudis fue descubierta y sometida a tortura con quemaduras de cigarrillos para que delatara a sus compañeros, pero se negó. 

Fue encontrada culpable de traición y fusilada el 11 de octubre de 1817, su cuerpo fue expuesto desnudo y dejado en la plaza para el escarnio público y como muestra de poderío de las autoridades españolas

Antonia Nava Celestina

Fue una mujer militar mexicana, nacida el 18 de noviembre de 1779 en Chilpancingo.

Luchó a lado de su esposo, Nicolás Catalán, en las tropas de José María Morelos y Pavón, y fue denominada “La Generala”. Además, tres de sus cuatro hijos, participaron en la guerra, pero murieron en la lucha. 

En febrero de 1817, el ejército de Nicolás Bravo, al cual pertenecía Antonia Nava, tuvieron que fortificarse en el Cerro del Campo, un lugar de difícil acceso, en la Sierra Madre del Sur. 

Pasaron cerca de 50 días en aquel lugar y cada vez con más hambre. Llegaron al punto de sacrificar a un solado por cada diez hombres para que alimentara con su cuerpo a la tropa, idea que no gustó a Antonia y decidieron, junto con su cuñada María Catalán y Catalina González, esposa del sargento Nicolás Bautista, sacrificarse. 

La idea rechazada por la tropa, pero que fue punto fundamental para elevar el entusiasmo. Los hombres olvidaron sus dolencias y preguntaron a Antonia qué debían hacer, a lo que ella respondió “son las 11 de la noche, los enemigos están durmiendo. Dennos armas y juntos rompamos el sitio”. Así lograron salir del fuerte el 14 de marzo del mismo año.

Antonia Nava estuvo presente en la entrada del ejército trigarante el 27 de septiembre de 1821 en la Ciudad de México.  Su nombre está inscrito en letras de oro en el Palacio Legislativo de San Lázaro. 

Leona Vicario

María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador nació el 10 de abril de 1789 en Ciudad de México.

Fue una mujer muy fuerte e independiente, además de tener una gran fortuna y una educación alta. Sus padres fallecieron cuando ella tenía 18 años por lo que quedó bajo custodia de un tío, el cual le permitió vivir sola, algo visto como inusual para la época.  

Cuando empezó el movimiento de independencia ella se adhiere al grupo “Los guadalupes” quienes se organizaron en redes y brindaron apoyo a diversos grupos insurrectos.

Este grupo también dio refugio y envió recursos, medicamento e imprentas a las tropas insurgentes. Leona, como era miembro fundamental de la organización, vendió parte de sus joyas y dio parte de su dinero para la compra de armamento. 

Además, es considerada periodista pues colaboraba con dos periódicos insurgentes “El Ilustrador Americano” y “El semanario Patriótico Americano”.

Acciones a tomar

Para cambiar la visión de la sociedad con respecto a que “sólo fueron hombres los que participaron en la independencia”, Celia del Palacio, hace hincapié en la visibilización de estos temas en la prensa, escribiendo artículos o reportajes que aborden el tema. 

También dijo que se debe exhortar al personal docente para que en las representaciones escolares de la independencia las estudiantes se disfracen de Leona Vicario u otras mujeres. 

Además, se tienen que realizar más películas, obras de teatros, series de televisión donde se destaque la participación de la mujer

Otra forma, según aseguró, de hacerlas notar es a través de los billetes, aprovechar el cambio que se está llevando a cabo y mostrar a las mujeres que han destacado en la historia de México. 

Hacerlo común, del día a día, hará que las personas lo vean natural.

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