Celos: violencia que se ve normal 

ANA ALICIA OSORIO

“¿Con quien hablas?”, “¿Y ese wey quien es?”, “Se me hace que quiere contigo”, “¿A dónde vas tan arreglada?”, “Te pone en mi contra”, “Con ese short pareces puta”. Son algunas de las frases que escuchan diariamente las mujeres y que se suelen denominar “celos”.

Los celos, según Alicia Medea Herrería integrante del Coletivo Akelarre AC, son una forma de violencia normalizada por la sociedad y por las mismas personas que lo padecen.

“Son parte de un tipo de violencia sutil, muy naturalizada todavía, porque aquí entra un aspecto muy importante que es el del amor romántico, que siempre se debe trabajar a la par de cuando hablamos de violencia en el noviazgo”, aseveró.

Las amigas de Griselda -como la llamaremos para este texto- le intentaban explicar que no podía permitir los celos que vivía en su relación, pero fue la última en notarlo.

Ella estuvo unos meses en una relación con un joven que formaba parte de su grupo de amigos pero dejó de no convivir con los hombres que integraban ese círculo, a petición de su novio.

Pasaba entre momentos “cariñosos”  a una demanda constante de atención, con la exigencia de responder inmediatamente los mensajes de celular. De detalles “tiernos” a la “obligación” de cerrar sus redes sociales para evitar el contacto con otras personas.

“Cuando estábamos juntos se portaba muy lindo y cariñoso, me decía cosas muy bonitas (…) ambos cerramos nuestras cuentas de Facebook, en ese entonces había MSN y me eliminó todos mis contactos para que no hablara con nadie. Se ponía celoso hasta de mis amigas”, contó.

“Yo lo escudaba, pensaba que era normal en una relación porque él siempre lo hacía ver como algo normal, pensaba que estaba bien por no quedar como sus exnovias. Fue mi primera relación y no sabía yo lo que era ‘normal’“, aseguró.

Eso es debido al “amor romántico”, afirmó la integrante del Colectivo Akelarre, quien señaló que se trata del concepto del amor que se ha inculcado a través de películas, series, canciones, entre múltiples medios.

En ese mito, dijo, creado en la época victoriana, los celos son un fenómeno normal y las personas agresivas cambiarán su comportamiento debido a los sentimientos.

Además, debido a ese mito a las mujeres les resulta difícil salir de una relación con violencia debido a que se considera que la única manera de ser “completa” es cuando se encuentra en una pareja.

“Son mitos muy nocivos en nuestra cultura porque justamente estamos encontrando que la violencia hacia las mujeres es muy difícil de erradicar y es muy difícil que una mujer salga del circulo de la violencia porque nos meten esta idea que tenemos que tener una pareja, que una vez que la encuentras es para siempre, y que va a cambiar, y que es mejor aguantar eso que estar sola porque para una mujer estar sola significa que ningún hombre la quiso”, aseveró.

Adriana- cuyo nombre fue cambiado a petición de ella – conoció a su novio en la escuela y nunca imaginó que terminaría siendo víctima de violencia física, aún cuando sus amistades, ropa y actividades fueron cambiando poco a poco por los episodios de celos.

La culpa que le hacía sentir su novio con la violencia que ejercía en su contra le impedía ver la situación que vivía. Hasta el día que sus amigos, sus maestros y personal de la escuela vieron los jaloneos de los que eran víctima cuando intentaba llevársela.

El día que ella se subió a una moto con un amigo no creyó que terminaría en una de las primeras escenas de celos que vivió  y que a lo largo de los años aun puede recordar con claridad.

“No se vé bien que una mujer con novio ande con otro hombre” – fue lo siguiente que escuchó de su novio, pero a la distancia se percata que no fue la primera vez que padeció de los celos de esa pareja.

De ahí todo fue en escalada, los reclamos de sus salidas con sus amigas hicieron que prefiriera quedarse en su casa, los gritos cuando convivía con hombres provocaron que mejor no les hablara, las críticas por su ropa hicieron cambiar la forma en que se vestía.

Tan normal fueron los gritos, los insultos y las groserías, que Adriana no supo en que momento su novio comenzó a usar la fuerza para detenerla cuando quería irse en medio de una discusión. Solo pudo darse cuenta de lo grave de la situación cuando todos sus seres queridos intervinieron tras ver una de esas escenas.

“Creía que él me quería pero que estaba pasando por un momento difícil (…) yo sentía que era un mal momento en su día, que yo no hacía lo suficiente para que estuviera bien, que yo debía ser incondicional dada su situación”, narró.

Para Medea Herrería la celotipia frecuentemente escala a otros tipos de violencia que son más visibles como la física o inclusive es el pretexto que se usa en los feminicidios, cuando un hombre asesina a su pareja.

“Muchísimos de los feminicidios que se han cometido por ejemplo a mujeres de parte de sus parejas ha sido justamente por el detonante de los celos de hecho creo que la mayoría de los actos de violencia feminicida son cometidos impulsados justamente por la celotipia”, indicó.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s